SESION DE FOTOS

Acabo de salir de un examen, estoy bastante contenta, me ha salido bien. Además, hace un día bastante bueno, y mis padres se han ido este fin de semana, así que tengo la casa para mí sola... me encantaría invitarte, que te vinieras, pero últimamente no hablamos demasiado de este tema, las cosas se están enfriando entre nosotros y nos llevamos dando cuenta bastante tiempo. Me digo a mí misma que es normal: aún a mi pesar, tienes novia, esta relación surgió porque no pudimos contenernos, pero sabíamos que tenía que terminar.

Casi como si supieras que estaba pensando en ti, suena el teléfono. Tu voz es extraña, te noto muy triste. Me preguntas por el examen, en primer lugar quieres asegurarte de que lo he hecho, de que tengo tiempo hasta el próximo (una semanita), y de que por ahora, no tengo nada que hacer... cuando por fin acierto a preguntarte qué te pasa, me dices: "Me han echado del trabajo... necesitaba hablar con alguien, y quieras que no, estas entre mis mejores amigos". Sé lo que te gustaba tu trabajo, y no entiendo cómo ha podido suceder. Te noto destrozado, llorando... "Tardo 10 minutos en llegar a tu casa", te digo.

Llamo a la puerta, me abres y me sorprendo al ver que no estás solo. Es normal, has llamado también a tus amigos de toda la vida, y ha llegado uno de ellos. Ya nos conocemos de un par de veces, se llama Miguel, y es tan alto como tú. Tiene unos penetrantes ojos azules, que contrastan con su pelo negro, más rizado y más largo que el tuyo. Os veo sentados en tu sofá, tranquilos, con algo que parece una copa en las manos... cuando me siento, me acercas una, ya sabes lo que bebo. Comenzamos a charlar, al principio, un poco forzados, luego más tranquilos, y tú nos cuentas que no sabes qué hacer. Nosotros decimos que haremos lo que esté en nuestras manos para alegrarte, y comenzamos a decir planes absurdos. Hasta que te quedas quieto, y dices: "Os puedo pedir algo? Ya lo he hablado con los dos de manera individual, pero no sé si querréis juntos". Yo no sé a qué te refieres, pero en seguida veo por donde vas. Eres un gran aficionado a la fotografía, y quieres hacernos fotos, a los dos... desnudos. La idea inicial, a la que ambos habíamos accedido, era hacerlo por separado, pero ahora, y gracias al alcohol, nos pides que lo hagamos juntos.

Nos miramos, yo llevo un par de copas y para mí, a estas horas, es demasiado, para Miguel creo que también. Asentimos los dos, yo pienso que haría lo que fuera porque no estuvieras así... Vas a por la cámara, decidimos ponernos en tu habitación, y ponemos la cama en el centro, sin nada alrededor. Miguel y yo, lentamente, nos vamos a desnudar, pero tú prefieres que no lo hagamos aún. Nos indicas que nos tumbemos y nos quitemos la ropa el uno al otro, de manera sensual, para captarlo con la cámara. Ya estoy empezando a temer que lo que me planteaste la primera vez como un reportaje ligeramente erótico puede terminar de una manera mucho más... explicita.

Nos agarramos la ropa, nos la quitamos, rompo los botones de la camisa de Miguel para tu cámara, nos sujetamos lentamente, para que puedas fotografiarnos. Está comenzando a crecer la excitación, y eso se está notando en nuestras fotos... bajo a quitarle los pantalones, llego con la cara a pocos centímetros de su cinturón, mientras lo desabrocho mordiéndome los labios...

Miguel hace lo mismo conmigo, me desnuda poco a poco, pone sus manos sobre mi cuerpo, mientras yo pongo cara de sentir un placer que cada vez es menos fingido. Cuando estoy en tanga, lo acerco a mi pezón, mantengo su boca separada sólo unos milímetros, mientras le sujeto del pelo... no dejamos de oír tu cámara, y sin embargo, no dejamos de desear que no termines nunca de hacer fotos...

Terminamos los dos desnudos, y nos comienzas a colocar. La primera foto es muy sencilla: yo de frente, mientras miguel, a mi espalda, me sujeta de la cintura. Estamos tumbados, mi espalda contra su pecho, y no puedo evitar sentir su polla, que está comenzando a tener una erección. Miguel también lo nota, nos ponemos tensos, repetimos varias fotos, sus manos acarician mi cuerpo, y colocas su mano derecha sobre mi pecho izquierdo, agarrándolo. Me muerdo los labios, me pides que mantenga esa cara, tú no puedes saber que no es fingido... o sí lo sabes??

Comienzas a colocar a Miguel en posturas cada vez más excitantes, haces que acaricie mi coño para tu cámara, que se coloque también a escasos centímetros, como si fuera a comenzar a comérselo, mientras yo hago grandes esfuerzos para no pedírselo... "Hazlo, Miguel, se muere de ganas". No puedo creerlo, he escuchado cómo tu voz le decía eso... y es cierto, me muero de ganas.

Miguel te mira, muy serio, no puede creer que lo estés diciendo de verdad... le cojo de la nuca y suavemente acerco su cara a mi coño... despacio, con timidez, comienza a recorrerlo con la lengua, de arriba a abajo. Mis gemidos se entrecortan con el ruido de tu cámara, que no deja de sonar. Sigo sujetando la nuca de Miguel, cada vez con más firmeza, lo que hace que él se afane cada vez más en comérselo... lo chupa, lo muerde suavemente, succiona... ya he dejado de escuchar la cámara, ya he dejado hasta de verte, solo me importa el gran placer que me está dando...

Mi cara de placer es retratada una y otra vez por tu cámara, tú estás disparando como un loco, nunca te pensabas que ibas a conseguir una colección fotográfica de esta manera... Suelto la nuca de Miguel, me retuerzo, estoy a punto de correrme, y le pido que por favor, que no pare. Pero justo en el momento en el que me voy a correr, tú le apartas la cara de mi coño. Mi cara de decepción, desesperación, y deseo queda inmortalizada una, dos, tres veces por tu cámara. Dios mio, no puedo más, y supongo que será todo el deseo y toda la desesperación la que hace que te diga: "Deja la cámara, quítate la ropa y vente a la cama con nosotros".

Miguel está estupefacto, casi desbordado por los hechos... me dedico a él, le beso en la boca, suavemente, pero con decisión... y voy bajando. Le tumbo boca arriba en la cama, mientras tú le dices: "Y ahora prepárate para disfrutar la mejor mamada de tu vida". Me resulta raro oírlo de tu boca, pero además, no quiero que se decepcione, así que... llego a su polla, la cojo con una mano, con suavidad, y la lamo despacio, empapándola bien, mojándola entera... cuando está como a mí me gusta, gordita, mojada... la meto entera en mi boca, y consigo que se haga más y más grande moviendo mi lengua dentro de la boca... acaricio la punta, hago círculos con mi lengua alrededor de la polla de Miguel... Cuando está enorme, la saco, le sonrío, le masturbo suvamente mientras vuelvo a metérmela en la boca. Me muevo de arriba abajo, al ritmo de mi mano, siguiendo a la vez los gemidos y la respiración de Miguel...

No sabía donde estabas tú, suponía que quitándote la ropa, pero... noto de repente unas manos en mis caderas, juegan con mi cintura, me agarran, y... un dedo tuyo comienza a penetrarme. Mmmmm me encanta, me gusta que me folles con tu dedo al ritmo de la mamada de Miguel, pero pronto paro un momento para pedir más. Tú lo entiendes, te acercas a mí, que estoy a cuatro patas, y comienzas a follarme despacito, muy despacito, acomodándote al ritmo de mi boca, que sigue entrando y saliendo de la polla de Miguel... nos dice que se va a correr, y yo paro... quiero que sienta lo mismo que siento yo, que se suelte con nosotros, y creo que este es el mejor camino.

Tu paras también, sales despacio de mi, y te tumbas en la cama, al lado de Miguel, que se está reponiendo del placer que ha sentido, placer que le hace desear mucho más... os cojo de las manos, os incorporo, y os coloco de pie, al lado de la cama. Mmmm sabes que esto es una de mis fantasías, hemos hablado también sobre ello... me arrodillo delante de vosotros, y comienzo a pegar lametazos a vuestras pollas, alternativamente... tu sabes las ganas que yo tenía de estar así, con dos pollas para mí sola, y sabes que estoy disfrutando un monton... mientras lamo una, masturbo suavemente la otra, haciéndolo despacio, para que nos dure mucho más el placer. Sé que Miguel no puede más, me entretengo un poco más en su polla, mientras te masturbo a ti, y nos dice que se va a correr... tú me apartas la cara, la llevas hacia tu polla, yo la engullo, me la meto bien dentro y comienzo a jugar con mi lengua... cuando tú también estás a punto, me separas, los dos ponéis mis manos sobre vuestras pollas, y os masturbo a los dos a la vez... la escena es genial, tremendamente excitante: una rubia de rodillas frente a dos chicos, con sus pollas en las manos, masturbándoles hasta el final... yo sigo, lo hago cada vez más rápido, y Miguel es el primero en correrse: me empapa de semen el lado izquierdo de la cara, llega hasta mi pelo, que gotea manchándome un pecho... tú, con esa imagen y mi cara de morbo, no puedes más tampoco, y comienzas a correrte, tratando de empaparme justo el otro lado de la cara...

Cuando termináis, estoy llena de semen, de vuestro semen, y tremendamente excitada, ya que aún no me he corrido. Me miráis un rato, y me dais permiso para que me vaya a duchar. Bajo el agua, juego tranquilamente con mi cuerpo, con mi clítoris, dirijo el chorro de la ducha a mi coñito... mmmm tiemblo de placer al hacerlo, creo que llegaría así al orgasmo, pero no quiero hacerlo, quiero correrme con vosotros. Me envuelvo en mi toalla y salgo fuera. Estáis tranquilos, con otra copa en la mano, hablando, y observo contenta que aún no os habéis vestido... me acercáis otra copa, y me siento con vosotros.

Termináis de beberos las copas mientras la mía está aún a la mitad, os habéis dado prisa, los hielos están casi enteros... casi a la vez, como si lo hubiérais planeado (y es posible que así sea), os metéis un hielo en la boca y os dirigís cada uno hacia uno de mis pezones. Mmmm al contacto con el hielo, se ponen tremendamente duros y muy sensibles, hasta el punto de que me estremezca cada caricia vuestra. Continuáis así, despacio, derritiendo vuestros hielos en mi cuerpo... termino empapada de nuevo, y sobre todo, porque veo que os estáis acomodando los dos entre mis piernas... me sujetais las piernas bien abiertas, y comenzais los dos a comerme el coño, despacio y saboreándolo.... me encanta sentir vuestras lenguas, me estáis volviendo loca.

Después de un rato de gran placer, en el que sin embargo, el orgasmo ha estado lejos, porque lo habéis hecho muy despacio, os levantáis, y alternativamente, me besais. Volvemos a irnos a la cama, indicas a Miguel que se tumbe boca arriba y tú vuelves a quedarte de pie... sé lo que viene, me tumbo encima de Miguel, sin follarle aún, mientras tú, poco a poco, vas untando lubricante en mi culito... Te siento entrar, enorme, siento que me partes en dos, hago que pares un momento... me encanta sentir cómo me vas abriendo, como te abres paso dentro de mí, hasta llegar a meterla entera. Cuando la siento toda dentro, hago una pausa, un momento, para sentirme llena... después, cojo la polla de Miguel con una mano y la dirigo a mi coñito. Poco a poco va entrando también, cuando está dentro, no podemos evitar gritar también. Dios mio, nunca me he sentido tan llena, vosotros nunca habéis follado así, nunca lo habíais notado tan estrecho y tan caliente...

Comenzamos a movernos al mismo ritmo, con cada sacudida vuestra grito, me estáis destrozando, pero tú sabes que eso me encanta. Buscando aún más placer, me froto contra Miguel, y eso ya hace que vuelva a estar al borde del orgasmo. La verdad es que me das miedo, temo que vuelvas a dejarme así, pero no puedo más... os lo digo, casi os pido permiso para correrme, puesto que las otras veces no me habéis dejado. Los dos me decís: "sí, correte". Sé que también estáis a punto, no puedo esperar el momento en que me llenéis de leche los dos...

El orgasmo llega nada más pensarlo, un orgasmo tremendo, notamos como me contraigo, entre el placer y el dolor que me estáis provocando... Miguel no tarda en correrse también, llenándome el coñito, y tú, al verme así, me follas el culo aún más fuerte, mientras gimes porque te corres también... Pienso en cómo me estás llenando, como tengo vuestro semen dentro, el de los dos, y me viene un segundo orgasmo, más fuerte que el primero, que hace que tiemble entera...

Despacio, suavemente, nos vamos separando los tres, caemos sobre tu cama, derrotados. Yo me acurruco hacia ti, Miguel se abraza a mi espalda y nos dormimos así... un par de horitas. Igual vienen más amigos tuyos después, pero para ellos, tenemos que estar presentables!!!.

    

 
SECCIONES DE SEXO GRATIS
* NOVIAS Y ESPOSAS
* VIDEOS CASEROS GRATIS
* CONTACTOS GRATIS   contactos gratis
FOTOS GRATIS de sexo casero
      
 
WEBS AMIGAS
* JOVENES
* NOVIAS VESTIDAS

* VOYEUR

* SEXO GRATIS
* DOGGING ESPAÑA dogging en español
* WEBCAM DE CHICAS
 
Sexo Voyeur y camaras espias
 
 
OTRAS SECCIONES
* RELATOS EROTICOS
* JUEGOS EROTICOS
* HOROSCOPO
* BROMAS
 
 
 
 

Sexo Voyeur y camaras espias

VOLVER A SEXO AMATEUR